Carta a los sacerdotes desorientados y/o desanimados

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Por su gran interés y actualidad, publicamos en la carta que nuestro colaborador Damián Galerón remitió hace unos días a un sacerdote que le confesó su desorientación y desánimo por la actitud del Papa Francisco I, estado de ánimo en el que comienzan a caer muchos sacerdotes y religiosos, y que hay que evitar animándoles y recordándoles aquello de “que nada te turbe, que nada te espante, que Dios no se muda”.

Querido amigo,

comprendo tu consternación al saber que el Vaticano, (por orden de Francisco), ha abandonado a la mártir iglesia china por intereses políticos, pero es bueno que sepas que lo que has visto y contemplado hasta el presente, no es nada comparado con lo que llegarás a ver.

Desde que se iniciaron las conversaciones entre el Vaticano y el gobierno chino hace ya más de un año, Pekín dijo claramente a Roma que mientras reconociera a lo que nosotros conocemos como la verdadera iglesia china, que es la que lleva muchos años escondida, perseguida y martirizada, no había nada que hablar ni discutir. Así que ese era el mensaje que le comunica el Secretario de Estado Vaticano, el cardenal Parolin, a Francisco, de parte del gobierno comunista chino.

Ante esta situación, Francisco le dice a su secretario de Estado, que se olvide de esos católicos chinos que viven en las catacumbas y que negocie directamente reconocer a la “Iglesia patriótica”, que está a las órdenes del partido comunista chino. Dentro de esta situación de tira y afloja, el único objetivo de fondo por parte de Francisco, consiste en que el gobierno comunista de Pekín le reconozcan a él como Papa, que todo lo demás no le interesa. El precio final de esta operación diplomática, no era otro que abandonar a su suerte a los miles de católicos chinos perseguidos y martirizados durante muchas décadas, prácticamente desde inicios del siglo XX. El cardenal Joseph Zen de Hong Kong, es el pastor de todos estos fieles.

Ante la gravedad de estos hechos y viendo el abandono y la traición del Vaticano hacia estos fieles, el cardenal Zen, asustado ante estos acontecimientos, viaja inmediatamente al Vaticano intentando entrevistarse con Francisco, pero Francisco, SE NIEGA A RECIBIRLE.

Ante esta actitud de rechazo, el Cardenal Zen vuelve a insistir, escribiendo una carta personal a Francisco, SUPLICÁNDOLE que no abandone a la iglesia mártir de China. Francisco, una vez más, le ignora olímpicamente y no le contesta.

A partir de aquí, el resto de los hechos no te lo relato, en cuanto que ya son noticias actuales y por lo tanto, ya las conoces, es decir, que la iglesia católica de China, esa iglesia de las catacumbas durante más de un siglo, perseguida y martirizada, ha sido abandonada por orden de Francisco.

Y por si acaso hay dudas, te diré que hace poco, al regreso de un viaje reciente que hizo Francisco, dijo con todas las palabras de la ley, que era él personalmente quien había negociado todo a través de Parolin; de manera que no se puede decir que todo esto ha sido producto de un error y, que fue el Secretario de Estado Vaticano quien tomó decisiones equivocadas y por su cuenta; Francisco dejó muy claro que TODO HA RESPONDIDO A DECISIONES PERSONALES SUYAS.

Las palabras del cardenal Zen, al decir sin rodeos que el Vaticano ha traicionado y aniquilado a la verdadera iglesia China, es la respuesta, casi desesperada, de un santo pastor que se ve abandonado por sus superiores.

No quiero ser repetitivo, pero vengo advirtiendo y advirtiéndote desde hace tres años que, NO TE HACES NI UNA REMOTA IDEA DE QUIEN ES REALMENTE FRANCISCO. Y te digo y añado algo más: FRANCISCO TOMARÁ DECISIONES QUE TE DEJARÁN HELADA LA SANGRE.

Aun así, no pierdo la esperanza de que algún día comprendas quién es quien en este panorama terrible en el que se encuentra la Iglesia. Tampoco pierdo la esperanza de que la mayor parte de los que sois sacerdotes o simplemente consagrados, comprendáis el tremendo engaño que actualmente se vive en la Iglesia, controlada por clérigos que además de que no tienen fe, solo están interesados en demolerla.

Hasta el presente que nos toca vivir, todos los signos son muy claros en la dirección de que la gran mayoría, os vais a negar a aceptar la cruda realidad, ya sea por miedo, o por interés; y este miedo e interés, les llevará, (os llevará) a hacer pactos de traición a Cristo con tal de preservar los intereses personales de cada uno.

Un abrazo

Damián Galerón

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7 thoughts on “Carta a los sacerdotes desorientados y/o desanimados”

  1. Señor Damián, usted da mucha claridad a nuestras mentes con sus análisis y estudios. Le agradezco todo lo que hace para hacernos ver las cosas tales cuáles son, sin ambigüedades.

  2. Soy esposa y madre de familia, vivo en un pueblo de Valencia, España, gracias a sus audios y valentía, estamos conociendo muchas cosas qué o ignorabamos o sospechábamos sin tener quien nos diera luz
    Quería comentarle algo tengo una hija de 15 años qué ha sentido la llamada de Dios ha ser misionera,pero nos preocupa qué la misma iglesia qué la está ayudando ,pues hace no mucho entró en el Verbum Del,siento dónde son Bergolianos,y por otra parte tenemos miedo de negarle a Cristo a nuestra hija,Él la ha llamado a ser misionera,por favor nos puede aconsejar,como padres sufrimos viendo como va la iglesia y quisiéramos saber que haría usted en nuestro lugar.
    Gracias, y Dios lo siga guiando y nos guíe a tantos católicos, con su valentía.

    1. Estimada sra: creemos que lo que usted debe hacer es que su hija se ponga en manos de un director espiritual que la guíe; eso sí, de confianza y de reconocida reputación doctrinal. Toda decisión que ella pueda tomar por sí misma puede verse avocada al fracaso. Es necesario que sea dirigida espiritualmente, primero para discernir que es una verdadera llamada de Dios lo que siente, y segundo para concretar esa llamada. Que no tome ninguna decisión por sí misma, y busque ese director que la guiará y aconsejará. Mientras encuentra ese director espiritual, es necesario que acuda cada día a la oración personal, que haga oración mental, que aquiete su espíritu en la paz de la oración; porque un alma turbada no es causa de la acción divina, aún cuando el motivo sea el Señor. Que lleve una vida acorde a una alma de Dios: pureza, pudor, oración, humildad, sacrificio, docilidad, obediencia, dulzura, amabilidad…. No ha de tener prisa en encontrar esta o aquella comunidad religiosa, ni ha de inquietarse pensando que no responde a la llamada del Señor. Es tiempo de orar mucho y seguir la guía de un prudente y sabio sacerdote. Sería un grave error aconsejarla alguna comunidad religiosa, sin antes no haber “recorrido” el camino de la guía espiritual. Esperamos que esta respuesta pueda serle de utilidad. También nosotros rezaremos por ella y ustedes. Que Dios les bendiga. Saludos cordiales

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